10/2/11

Querido Diario. (Capítulo 2 - Carta de despedida)


Estimado dueño, te escribo esta nota con el fin de aclarar esta locura.

Se que me estarás buscando, pues siempre fuiste fiel a mi, constante y amigo de venturas y desdichas.

El principal motivo de mi huida, fue la pérdida del rumbo a la que me veo sometido.

Todas estas hojas a medio acabar empezaron empapándome de ilusión, mas tarde, seduciéndome con la expectación y ahora, desengañándome por la apatía.

Tú, que tanto presumes con el orden, que de cara a los demás te muestras tan interesante, que pretendes engañarte a ti mismo plasmando sensaciones de papel inerte que amarillea con el tiempo.

¿A caso yo, títere, ya de por si deshumanizado y sometido a esta existencia, no tengo derecho a crear mi propia vida?, tu vida.

Ahora estás en manos del destino, sin mentiras, sin tachones que como clavos ardiendo me unen a esta pena pendiente. Ahora eres tu quien está a merced de la vida que poco a poco se ira completando en estas hojas baldías.

Planearás sin rumbo por un mundo real, el mundo que a tu imagen y semejanza tatuaste en mi cuerpo y del cual presumías. Mientras yo, espejo sucio de tu alma, calcaré a fuego dentro de tu mente cada paso que des, con el fin, de acabar con esta parálisis en la que estamos sumidos.

Estimado dueño, bienvenido a tu destino, espero lo recuerdes bien, pues tendrás que completar multitud de piezas dentro de este infinito puzzle.


Se despide el mas ferviente seguidor de tu vida, tu diario personal.

1 en el tejado:

Fatima dijo...

hola, bonitas palabras, me gusta mucho leer estas cosas. La verdad que a estas horas solo me apetece filosofar y preguntarme muchas cosas acerca de lo que hacemos y dejamos de hacer y porque nos pasa lo que nos pasa y no otra cosa. En fin, un saludo!:)